"Laujar blanca y azul" presentación
Publicado de José Tuvilla en cultura · Jueves 20 Ago 2020 · 3:45
El pasado 5 de agosto tuve el honor de presentar la obra colectiva "Laujar Blanca y Azul". Todo un privilegio. En dicho acto, acompañado de los autores Gabriel Montes (fotógrafo) y Valeriano Sánchez (historiador) con la presencia del Presidente de la Excma Diputación de Almería, Javier A. García, expuse, entre otras ideas, las siguientes:
Escribió el poeta francés Paul Valéry que “Los libros tienen los mismos enemigos que el hombre: El fuego, la humedad, los animales, el tiempo y su propio contenido”. Pero creo honestamente que su opinión no podemos tenerla en cuenta al hablar de este libro “Laujar blanca y azul”; porque si bien todos esos elementos mencionados pudieran ser los enemigos de esta obra colectiva, de esta arquitectura impresa, uno de los valores que encierra está en atesorar, en sus páginas, la esencia misma de Laujar de Andarax; la capacidad de mostrar y demostrarnos que la emoción puede transmitirse. Y esa emoción, ese sentimiento hondo, no deja lugar para el olvido, porque revela y desvela una particular cosmovisión del mundo, el mito y la realidad misma de un pueblo que vive entre el azul del cielo y el blanco de las nubes y de la nieve, abierto a otros horizontes, y , a la vez, sujeto a la tierra, protector de sus costumbres, de su pasado y creador de futuros posibles.Laujar blanca y azul”, permítanme la metáfora, es una casa construida colectivamente, incluido el impresor, que será habitada por cada uno de sus lectores, sus verdaderos moradores. Escribió el historiador y ensayista escocés Thomas Carlyle que “Ningún libro, como ninguna buena casa, muestra todo su mérito desde el principio”. Ciertamente, pese a que la portada es una magnífica fachada que nos previene de lo que vamos a ver, es a medida que nos adentramos en sus estancias, abrimos sus páginas, miramos con deleite sus imágenes y leemos pausadamente sus textos, que vamos descubriendo con embeleso, como si de un museo se tratara, las obras de arte que se nos muestra en cada una de sus salas.

En las fotografías de Gabriel las imágenes se prolongan más allá de su propia apariencia, denotan lo que son, significan y son interpretadas como son miradas; pero además son capaces de favorecer en cada lector, en nosotros, una sugerente ruta; conducirnos por senderos urbanos precisos y recónditos, invitarnos a vivir experiencias subjetivas irrepetibles; en definitiva, provocan un agradable interés por saber más de Laujar y de sus gentes. Esta “polisemia” que denominó Roland Barthers al hablar de la la capacidad de la fotografía de generar significados múltiples, escondida en las imágenes de esta obra, a poco que nos dejemos llevar, nos ocasionan, gracias a los recursos que Gabriel emplea, un singular extrañamiento que nos cautiva y eleva nuestra imaginación; se hacen poesía repleta de metáforas, de tal modo que consiguen atraer nuestra atención hacia los textos escritos para anclarnos en su contexto geográfico, histórico y social.
Si las imágenes nos ilustran debidamente este lugar, “regalo y era de la vida” para bien de nuestros sentidos, los textos las contextualizan, las enriquecen unas veces con precisiones históricas otras con comentarios, aunque personales, compartidos, sin duda, por el lector. Imagen y texto se unen y se remansan en su discurrir por toda la obra, se entrelazan y nos atrapan inexorablemente. Las imágenes argumentan, los textos informan unas veces y otras describen. Valeriano para acompañar las imágenes emplea como recurso el texto descriptivo, unas veces cuando se trata de monumentos, de carácter técnico e histórico; en otras ocasiones, con textos de índole más literario donde las descripciones son más personales pero con la misma intencionalidad del fotógrafo: presentarnos un lugar anclado en el tiempo con mirada de futuro, un lugar bello como el paraíso, rodeado de una naturaleza deslumbrante y de un pasado extraordinario.Fuente del vídeo: Excma Diputación Provincial de Almería
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